“El objetivo es llegar a las 70 becas, de las cuales 60 serán para adolescentes de Las Tunas, y 10 para adolescentes del barrio San Luis, en la Ruta 27. Ya pudimos cubrir 41 gracias a la ayuda de los vecinos. Nos faltan 29 becas”, explica Ana Reyes, coordinadora de Desarrollo Institucional de Fundación Nordelta.
El programa Becas Educativas Secundario permite que los jóvenes reciban una beca económica destinada, principalmente, a la compra de material educativo, datos de conectividad y salidas escolares. Además, realizan un encuentro mensual con un tutor designado, que por lo general es un vecino nordelteño que hace un acompañamiento del desempeño académico de cada estudiante. Los adolescentes que reciben la beca también pueden acceder a refuerzos educativos 4 horas por semana en La Casa de Las Tunas, sede de la Fundación.
Mientras que en 2025 se adjudicaron 62 becas, este año la Fundación apuesta a que se fortalezcan los procesos educativos de 70 jóvenes becados. De ese total, el Programa de Responsabilidad Social de la Comunidad de AVN financiará 10 becas.
Los destinatarios
“Priorizamos estudiantes de Secundaria entre Primero y Cuarto año, en condiciones de vulnerabilidad económica y con formación en escuelas de gestión pública. Es muy importante que haya compromiso familiar para ayudar y que el adolescente tenga constancia en la asistencia”, define Reyes.
Este tipo de iniciativas busca promover las habilidades de comunicativas para mejorar las interacciones entre compañeros, docentes, familiares y mentores/tutores. También se trabaja sobre la autonomía en el aprendizaje, y las habilidades sociales, emocionales y de liderazgo de los jóvenes.
Además, se ofrecen herramientas y técnicas de manejo del estrés y la ansiedad, ayudando a los adolescentes a encontrar formas saludables de lidiar con la presión académica y personal. Y se trabaja en el asesoramiento vocacional con talleres de desarrollo profesional que acompañan a los estudiantes para planificar su proyecto de vida.
Presente y el futuro
Entre los diferentes programas de la Fundación, la educación es un eje central. “Coordinar este programa es una experiencia muy linda y muy desafiante a la vez. En el día a día uno ve de cerca las dudas, los obstáculos y también las ganas que tienen muchos chicos de salir adelante. Acompañar sus trayectorias educativas no es solo ayudar a que terminen el colegio, sino también generar un espacio donde puedan pensarse, conocerse más y animarse a proyectar su futuro -explica Juan Pablo Bozzo, responsable de Programas de Adolescencia en Fundación Nordelta-. Para mí es muy valioso poder ser parte de ese proceso y ver cómo, con el tiempo, muchos van ganando confianza, encontrando su rumbo y descubriendo de qué son capaces”.
Bozzo destaca la experiencia de su recorrido en organizaciones sociales y el valor que tiene el acompañamiento cuando un adolescente está construyendo su camino. “Siempre me interesaron los espacios donde se puede estar cerca, escuchar y ayudar a que los chicos encuentren herramientas para seguir adelante con sus estudios y con sus proyectos de vida”, concluye.
Los vecinos nordelteños que quieran ser tutores de becas -y hacer un acompañamiento educativo y emocional, de forma voluntaria- pueden escribir un mail a donantes@fundacionnordelta.org, o anotarse en la web de la Fundación. Hay opciones para colaborar con una beca completa, media beca, cuarto de beca, o el monto que se considere.
