NOVEDADES / GENERAL

El primer trabajo para siete jóvenes de nuestro programa de empleabilidad

El Programa para jóvenes de barrios linderos a la Ciudad que apoya AVN ya dio sus primeros resultados.

El primer trabajo para siete jóvenes de nuestro programa de empleabilidad

Siete de los jóvenes que se capacitaron con el programa de empleabilidad que impulsan los vecinos a través de AVN en barrios aledaños de la zona ya encontraron trabajo. No es sólo un empleo, para ellos es un nuevo comienzo, una oportunidad en la que los vecinos de Nordelta dieron su apoyo.

Enzo tiene 19 años y vive en Las Tunas. El 4 de julio comenzó a trabajar como Armador de pedidos, haciendo control de remitos e inventario y manejo de autoelevador. Más allá de la tarea en sí, destaca que se siente respetado. “El ambiente es algo que valoro mucho, tengo techo que ya es un montón, es un lugar en el que progreso como persona y económicamente”. Y agrega: De todos los trabajos que estuve ninguno se parece a este, creo que las clases de personas es muy importante ya que convivís con ellas en el día a día y creo que me ayudan a crecer mentalmente en lo personal, son cuidadosos y no dejan que exija mi cuerpo”.

Los objetivos del plan

El Programa de empleabilidad tiene como objetivo promover la inclusión laboral de jóvenes junto a la finalización de estudios secundarios. Se puso en marcha a principios de año. Para este propósito, las fundaciones Colegio Maria de Guadalupe, Forge, Las Tunas ONG y Nordelta implementan programas de capacitación enfocados a habilidades técnicas digitales (Word, Excell, etc) y blandas (entrevistas laborales, cómo hacer un CV, etc). Pero, sobre todo, acompañan a estos jóvenes en este camino hacia el primer empleo.

Fernando también tiene 19 años y es de Ricardo Rojas. Comenzó a trabajar el 8 de julio, y su empleo es como Asistente de programador- Mayormente me encargo de cargar los datos de los pedidos, ver que esté todo correcto, que no haya ningún inconveniente, eso es lo que mayormente hago”. ¿Qué significa este empleo para él? “Un nuevo comienzo -dice-, porque da a entender que fue un paso a mejorar mi vida, fue un comienzo algo nuevo que gracias a Dios se logró y es algo que seguiré haciendo porque me gusta lo que hago y la verdad que esto fue una gran oportunidad que pude lograr”.

Cuáles son las expectativas

Para este año se espera que al menos 64 Jóvenes de los 161 capacitados logren acceder a un empleo formal y puedan sostenerlo. Este cambio impacta positivamente en las familias y en las comunidades aledañas a Nordelta, con ingresos sostenidos que mejoran sus condiciones de vida y de desarrollo profesional y personal en el mediano y largo plazo. Los apellidos de jóvenes y los nombres de las empresas donde trabajar se preservan para no entorpecer la relación laboral, ya que algunos están aún en período de prueba. Pero todos ellos están trabajando en forma registrada, en blanco.

Algunos jóvenes ya habían comenzado estudios superiores, pero aún no conseguían empleo. Es el caso de Wanda, de 21 años, vecina también de Las Tunas. Desde el 1 de julio trabaja como Analista contable responsable de facturación y cobranza. Este trabajo me permite aprender un montón, puliendo conocimientos que aprendí en la Facu, llevando a la práctica lo teórico”, cuenta.

Cecilia fue parte del programa Futuros Expertos de Fundación Nordelta, y hoy está trabajando en Atención al cliente en el shop de una estación de servicio local. Y Melina, que también hizo los cursos en la FN, hoy trabaja en el equipo de administración de Plan de Ahorro en una concesionaria de autos. Ella y sus compañeras de trabajo son quienes posaron para la foto de esta nota.

Un caso especial

El caso de Ulises es especial. Hijo de un quintero de Las Tunas, a los 8 años se acercó a un taller de teatro de la Fundación Nordelta. Desde aquel momento ha estado en contacto permanente con la Fundación, Hoy tiene 19 años, y consiguió en junio pasado un trabajo para el testeo manual de apps. Todos los que lo acompañaron en estos años celebran con alegría su evolución, el desarrollo personal que pudo alcanzar con su propio esfuerzo y la colaboración del Programa. “Este trabajo para mi significa una gran oportunidad para poder desarrollarme profesionalmente, para aprender más sobre la profesión que desempeño, asumir responsabilidades, trabajar en un buen ambiente, desempeñar un trabajo interesante y tener buena relación con los compañeros”, dice Ulises.

Todos los jóvenes apuntan a que este es un buen punto de arranque para establecerse y desarrollarse. Es el objetivo del Programa, acompañar a personas, a familias, en los barrios vulnerables aledaños a la Ciudad que puedan construir un futuro mejor. Así lo ve Luciano, de 21 años, vecino de La Paloma, que el 15 de julio comenzó a trabajar como vendedor de autos 0km en una concesionaria de la zona, Eso me motiva a seguir creciendo y aprendiendo nuevas técnicas para mi futuro laboral”, dice.

Todos ellos cuentan hoy con una base mejor para emprender su vida profesional, en la que el Programa de Empleabilidad que se fondea en el plan de Responsabilidad Comunitaria de AVN fue clave. Hay otros 145 jóvenes que están cursando el Programa. Y 10 becas en Digital House para acompañarlos en un nuevo escalón. La sustentabilidad de la Ciudad también es trabajar en el desarrollo de las comunidades vecinas.